¿Tienes un examen mañana y aún no has estudiado? Respira hondo. Aunque no es lo ideal, preparar un examen en solo 24 horas es posible si sabes cómo organizarte, priorizar y estudiar de forma inteligente. En este artículo te guiaré paso a paso para aprovechar cada minuto y aumentar tus posibilidades de éxito, sin saturarte.
Índice
- 1 Antes que nada: mantén la calma
- 2 Evalúa tu situación: ¿Qué tipo de examen es?
- 3 Paso 1: Planificación rápida (30 minutos)
- 4 Paso 2: Estudia con técnica, no por inercia
- 5 Paso 3: Usa recursos que te ahorren tiempo
- 6 Paso 4: Práctica como si estuvieras en el examen
- 7 Paso 5: Apóyate en otras personas (si puedes)
- 8 Paso 6: Revisa antes de dormir
- 9 Paso 7: Día del examen
- 10 Consejos extra
- 11 ¿Y si no apruebo?
- 12 Conclusión
Antes que nada: mantén la calma
Lo primero que necesitas hacer es evitar el pánico. El estrés y la ansiedad solo harán que pierdas tiempo valioso y que tu concentración baje. ¿La buena noticia? Aún puedes lograr mucho si actúas con cabeza y enfoque.
Evalúa tu situación: ¿Qué tipo de examen es?
No todos los exámenes son iguales. Saber qué tipo de prueba vas a enfrentar te ayudará a definir una estrategia más precisa:
- ¿Es tipo test o de desarrollo?
- ¿Incluye ejercicios prácticos?
- ¿Se basa más en memoria o comprensión?
- ¿Qué temas han sido más recurrentes en clase o en exámenes anteriores?
Si tienes acceso a un temario, guías del profesor o exámenes pasados, revísalos ahora. Conocer lo esencial te permite estudiar con foco.
Paso 1: Planificación rápida (30 minutos)
Antes de abrir tus libros, dedica 30 minutos a diseñar un plan de estudio de emergencia. Divide el tiempo que te queda hasta el examen (menos horas para comer, dormir y pausas) y establece bloques de estudio.
Ejemplo de jornada de 24 horas:
- 7:00 – Despertar y desayuno rápido
- 7:30 a 10:30 – Primer bloque de estudio (teoría esencial)
- 10:30 a 10:45 – Pausa corta
- 10:45 a 13:00 – Segundo bloque (resúmenes o mapas mentales)
- 13:00 a 14:00 – Almuerzo
- 14:00 a 17:00 – Tercer bloque (ejercicios o práctica)
- 17:00 a 17:15 – Pausa
- 17:15 a 19:00 – Cuarto bloque (repaso con preguntas clave)
- 19:00 a 20:00 – Cena ligera
- 20:00 a 21:30 – Quinto bloque (autoevaluación o simulacro)
- 21:30 a 22:30 – Descanso activo (lectura ligera, resumen mental)
- 23:00 – Dormir (sí, necesitas descansar)
Paso 2: Estudia con técnica, no por inercia
En emergencias, no se trata de estudiar mucho, sino de estudiar bien. Aquí algunas técnicas efectivas para aprovechar tu tiempo al máximo:
Técnica Feynman
Explica los temas en voz alta con tus propias palabras, como si enseñaras a alguien. Si no puedes explicarlo claramente, necesitas repasarlo de nuevo.
Método Pomodoro
Estudia durante 25 minutos y descansa 5. Cada 4 bloques, toma una pausa más larga. Esto evita la fatiga mental y mejora la retención.
Regla 80/20
Enfócate en el 20% de los temas que probablemente darán el 80% de los resultados. Revisa apuntes, resúmenes del profesor y temas repetidos.
Paso 3: Usa recursos que te ahorren tiempo
En vez de leer libros enteros, busca:
- Resúmenes ya hechos: En tu universidad o en sitios como BiblioEstudio, El Rincón del Vago, etc.
- Videos explicativos: Canales como Unicoos, JulioProfe, Academia Play o Crash Course explican rápido y bien.
- Apps para repasar: Quizlet para tarjetas, Notion para esquemas, o MindMeister para mapas mentales.
Paso 4: Práctica como si estuvieras en el examen
- Haz ejercicios tipo examen, con tiempo limitado si es posible.
- Si no tienes ejercicios disponibles, crea tus propias preguntas y respóndelas.
- Práctica escribir respuestas cortas, claras y ordenadas.
Recuerda: no memorices palabra por palabra, busca entender conceptos clave y conectar ideas.
Paso 5: Apóyate en otras personas (si puedes)
Si hay compañeros disponibles que ya han estudiado, únete a ellos. Pueden ayudarte a:
- Aclara dudas rápidamente
- Compartir resúmenes
- Explicar lo que no entiendes
Eso sí, evita charlas largas o distracciones. Si el grupo no está enfocado, es mejor estudiar solo.
Paso 6: Revisa antes de dormir
Un repaso antes de dormir mejora la memoria a largo plazo. Repasa tus notas, esquemas o resúmenes justo antes de acostarte. Evita pantallas brillantes y duerme al menos 6 horas.
Dormir bien consolida lo aprendido y mejora tu atención al día siguiente. No vale la pena estudiar toda la noche si vas a llegar al examen agotado.
Paso 7: Día del examen
Llega con tiempo y sin prisas. En esos minutos antes de entrar al aula:
- Respira profundamente
- Revisa esquemas breves o palabras clave (no temas nuevos)
- Confía en lo que estudiaste
Durante el examen:
- Lee bien las instrucciones
- Responde primero lo que sabes bien
- Administra el tiempo y no te detengas demasiado en una sola pregunta
Consejos extra
- Evita distracciones digitales: apaga notificaciones o usa apps como Forest o Focus To-Do.
- Come bien: alimentos como frutas, nueces o avena ayudan a mantenerte activo.
- Hidrátate: el cerebro necesita agua para funcionar correctamente.
¿Y si no apruebo?
A veces, aunque hagamos todo lo posible, no se da el resultado esperado. No te castigues. Usa esta experiencia como aprendizaje para no volver a dejarlo todo para el último día. Prepararse con tiempo es la mejor estrategia.
Conclusión
Preparar un examen en 24 horas no es lo ideal, pero sí es posible si te organizas bien, usas técnicas efectivas y cuidas tu energía. Evita el pánico, prioriza los temas clave, estudia con intención y descansa. Si lo haces con disciplina, puedes sorprenderte de lo mucho que logras en un solo día.
Imagen: Pexels.com
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